Explorando la relación entre IA y Web3

Explorando la relación entre IA y Web3

Índice
  1. ¿La Inteligencia Artificial se considera "Web3"?
  2. ¿Qué es Web3?
  3. ¿Qué pasa entonces con la IA?
  4. Entonces, ¿los elementos de IA entran en la categoría de tecnologías Web3?

¿La Inteligencia Artificial se considera "Web3"?

La respuesta corta es técnicamente no, pero como la mayoría de la tecnología, depende.

El reciente auge de las aplicaciones web y móviles desarrolladas durante el último año ha dado paso a una nueva era de integración tecnológica. En particular, la convergencia de la inteligencia artificial (IA) y Web3 presenta una sinergia tecnológica única que parece una combinación perfecta. Esta intersección ha dado lugar a una serie de oportunidades, fomentando la innovación y ampliando los horizontes de lo que se puede lograr en el ámbito digital. La combinación de la capacidad de aprendizaje, predicción y automatización de la IA con la descentralización, la seguridad y la ética centrada en el usuario de Web3 abre nuevas y emocionantes posibilidades. Desde finanzas descentralizadas y organizaciones autónomas hasta servicios personalizados y que preservan la privacidad, la fusión de AI y Web3 está lista para redefinir el futuro de la tecnología.

¿Qué es Web3?

El científico informático Gavin Wood acuñó el término "Web 3.0" en 2014, que se refiere a una visión del futuro de Internet que está "descentralizada" y donde el contenido y los datos están "democratizados". Esta versión de Internet no está dominada por un puñado de "gigantes tecnológicos" como Amazon, Microsoft y Google. En cambio, estas plataformas en línea, servicios, aplicaciones web e incluso aplicaciones móviles que usamos no están vinculadas a un solo proveedor o empresa. En su mayoría se alojan colectivamente, asemejándose a una red peer-to-peer. El principio del enfoque web3 es que todos los participantes contribuyen con una pequeña parte al servicio general.

Una de las tecnologías principalmente asociadas con Web3 son las tecnologías blockchain, donde los usuarios tienen control total sobre sus datos e identidades digitales. Los casos de uso comúnmente entendidos para blockchain incluyen finanzas descentralizadas (DeFi), organizaciones autónomas descentralizadas (DAO), tokens no fungibles (NFT). Este paradigma de Internet enfatiza la descentralización del control, la autonomía sobre sus datos y el empoderamiento de la comunidad y los creadores.

¿Qué pasa entonces con la IA?

La inteligencia artificial (IA) es un campo amplio que abarca varias subdisciplinas como el aprendizaje automático, el procesamiento del lenguaje natural, la visión artificial, la robótica, etc. La IA funciona simulando “procesos de inteligencia” humanos en máquinas. Esto generalmente implica alimentar conjuntos de datos de información que se ocupan del aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas, la percepción y la comprensión del lenguaje. Los datos se procesan utilizando algoritmos predefinidos, que permiten que la IA aprenda patrones y obtenga información de los datos.

Una de las principales características de la IA es su adaptabilidad. Cuantos más datos procesa la IA, más precisos se vuelven sus resultados. En teoría, es un sistema que se mejora a sí mismo: a medida que obtiene más datos y retroalimentación, actualiza continuamente su comprensión, haciendo predicciones o decisiones cada vez mejores y más precisas. Esta característica es lo que le permite a la IA manejar una amplia gama de tareas, desde jugar al ajedrez hasta conducir vehículos autónomos, y mejorar constantemente en el desempeño de estas tareas.

Entonces, ¿los elementos de IA entran en la categoría de tecnologías Web3?

La IA en sí misma no está inherentemente ligada a los principios de web3, ya que su función principal es hacer que las máquinas y los sistemas realicen tareas que normalmente requieren cierta inteligencia humana básica. Esto incluye tareas como reconocimiento de patrones, comprensión del lenguaje, toma de decisiones, etc.

El aprendizaje automático (ML), un subconjunto de la IA, como función tecnológica tampoco se ajusta inherentemente a la visión web3. ML involucra algoritmos que permiten que los sistemas aprendan de los datos, mejoren con el tiempo y hagan predicciones o decisiones sin estar programados explícitamente para hacerlo.

AI y ML son tecnologías que pueden funcionar en cualquier contexto y pueden aumentar la funcionalidad de los sistemas, ya sea centralizados (como los de los gigantes tecnológicos) o descentralizados (como se prevé en web3). Su función no depende de la estructura de propiedad de los datos ni de la red en la que operan. En cambio, trabajan para mejorar las capacidades de estos sistemas.

Sin duda, se podría argumentar que AI y ML podrían tener un papel importante que desempeñar en el contexto web3. Por ejemplo, podrían usarse para mejorar la funcionalidad y la eficiencia de los sistemas descentralizados, proporcionar personalización manteniendo la privacidad de los datos o facilitar procesos complejos de toma de decisiones en DAO. Por distinciones técnicas, no son parte de la infraestructura web3 básica, sino herramientas auxiliares que se pueden aplicar en un contexto web3 para optimizar procesos y aportar valor a los usuarios. Aunque no son inherentemente parte de la web3, sin duda pueden desempeñar un papel importante en la configuración del futuro de una Internet descentralizada.

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